Lisboa

Redbridge International School

Cliente Alves Ribeiro, S.A.
Ano 2018
Una escuela internacional en Lisboa que adopta la madera como elemento central de su estructura y de su identidad ambiental, convirtiendo los principios pedagógicos en arquitectura sostenible.

La Redbridge International School se ha convertido en un referente dentro de la construcción en madera en Portugal. Desde las primeras fases del proyecto, la madera fue definida como el material principal tanto para la estructura como para los revestimientos. Esta elección no solo respondía a criterios arquitectónicos, sino también a una intención educativa: mostrar a los estudiantes el valor de los materiales de bajo impacto ambiental y la importancia de una construcción más responsable.

El proyecto debía concebirse y ejecutarse en un plazo muy reducido. Gracias a la rapidez, precisión y eficiencia de los sistemas constructivos en madera, fue posible cumplir los tiempos establecidos sin comprometer la calidad técnica ni el rendimiento del edificio.

El volumen principal, ubicado en el extremo norte del terreno, adopta un carácter urbano. Con cuatro plantas sobre rasante, alberga la mayoría de los espacios docentes y comunes, incluyendo Educación Primaria, Primer y Segundo ciclo. La planta superior se presenta como un gran espacio abierto, concebido para usos múltiples, funcionando como salón de eventos, gimnasio y zona de recreo cubierta.

El solar planteaba retos significativos. Las dos fachadas opuestas del bloque estaban unidas por una franja estrecha que rodeaba una vivienda preexistente, lo que generaba una implantación compleja. La normativa urbanística exigía condiciones distintas en cada extremo del lote: al norte, el edificio debía respetar el alineamiento del tejido urbano; al sur, en una zona más estrecha con árboles de gran porte, la construcción debía ser más autónoma y estar más integrada en el área verde.

Estas condiciones dieron lugar a una solución con dos identidades complementarias: un edificio norte que se relaciona con la ciudad y un edificio sur que se abre al jardín. Ambos se unifican mediante un sistema estructural de madera y una coherencia material que aporta continuidad, eficiencia y confort a todo el conjunto.

Redbridge International School se ha consolidado como un ejemplo destacado de cómo la madera puede dar respuesta a programas educativos exigentes, combinando sostenibilidad, rapidez de ejecución y calidad arquitectónica en un equipamiento innovador.